Por Horacio Valdez: Cuando el deporte es el eje central de inclusión...

Por Horacio Valdez: Cuando el deporte es el eje central de inclusión de chicos con capacidades especiales

Cuando nos ponemos a analizar las conductas sociales de los actores de una comunidad, podemos interpretar muchas hipótesis a la hora de determinar cual es camino que estamos tomando como sociedad, y sin dudas que unos de los parangones que nos separan uno de otro, son los propios intereres que tienen los individuos, y en ello, no vamos a descubrir la pólvora, simplemente que acentuar los puntos en lo mencionado, es donde, la sociedad comienza a marcar la tan nombrada grieta, que no comienza en un simple análisis de como esta nuestra economía o como maneja un gobierno la política de Estado, sino que su punto de partida esta marcado en la inclusión que por muchas décadas dejaron en el exilio a muchos pibes que por ser diferentes o tener una capacidad especial, se los excluía del sistema, aunque muchos digan lo contrario.
Este fin de semana, fui testigo del primer encuentro internacional de fútbol de escuelas especiales de la triple frontera que se desarrolló en Puerto Iguazú, y les puedo asegurar que ver a esos pibes/as y no tan jóvenes compartir un espacio donde puedan sentirse identificados, en su lugar en el mundo, realmente no tiene precio, y nos deja una gran enseñanza, que tiene que ver con ese estúpido y vanal egocentrismo y orgullo que traemos como mochila cada uno de nosotros al creer que somos invatibles e irremplazables en el ámbito que nos movemos o como muchas veces hay personas que piensan “a mi nunca me va a pasar”.
Y sin dudas, que un capítulo aparte le podemos dar, a aquellos que desinteresadamente y sobre todo, con mucha vocación y amor, son amigos, confidentes, madre, padre, un hermano, alguien que preste su hombro aunque sea cinco minutos, estoy hablando de nuestros docentes que dedican su vida a la educación especial.
Es moneda corriente en nuestro vocabulario, que siempre debemos ponernos en la piel del otro, pero yo me pregunto muchas veces, realmente nos ponemos en ese lugar?…o simplemente es una pantalla para no demostrar lo que somos de verdad. No me gustaria generalizar porque no seria justo con quienes de verdad ayudan y trabajan en pos de quienes son especiales.
Aún recuerdo, dando una vuelta de página, hace unos 20 años tuve la suerte de poder estudiar en la Universidad la carrera de Periodismo, y saben quien era uno de mis compañeros de la facu?…..Gustavo, un amigo no vidente, y cuando lo veia llegar a la clase con ese entusiasmo y ganas de crecer y salir adelante, me motivaba aún mas para seguir poniéndoles ganas a la carrera. Uno de los tantos dias de clases, una profesora le dijo a mi compañero….Para qué venía a la Universidad si no tenía futuro!!!!!!….Me quedé helado, y me dió tanta indignación porque de verdad que le ponía ganas y es súper inteligente. Me di cuenta de lo mucho que nos faltaba como sociedad y de lo ignorantes que somos. Aún estando en una Universidad.
Y saben que? cuando teníamos que preparar un parcial, le decíamos a Gustavo…querés que te vayamos a buscar a la parada del cole?…en alusión a poder darle una mano para que llegue a la casa de Yaqui, mi otra compañera de ruta en la facu y con quien preparabamos la mayoría de los exámenes. Ante ésto, nuestro compañero no sólo que era el primero en llegar sino que lo que nosotros creíamos iba a ser una barrera, para él era moneda corriente.

A que quiero llegar, que la ceguera que tenemos muchas veces no nos deja ver mas allá de lo que realmente es.
Debemos comenzar a ejercitar el amor, pero el verdadero amor hacia el prójimo sin distinción, sin discriminación, y con mucho amor y mucha vocación como lo tienen nuestros docentes de las Escuelas especiales de nuestra querida Puerto Iguazú.

Mi respeto a ellos y admiración por lo que hacen. A todos que cumplen su labor en las distintas escuelas especiales de Puerto Iguazú y de toda la provincia de Misiones.