EFE

  • Ciertos modelos y algunos años de fabricación están equipados exclusivamente con el motor diesel EA 189, que enmascaraban sus emisiones.
  • Estos modelos son por ejemplo el Golf de la sexta generación, el Passat de la séptima generación y la primera generación del Tiguan, según Volkswagen
  • Los vehículos afectados serían los turismos con el motor EA 189 de 1,6 litros y 2,0 litros, así como furgonetas con ese equipamiento.
  • En Francia se vendieron entre 2009 y junio pasado 1.068.796 vehículos con el trucaje para falsear emisiones.
  • Toda la información sobre la crisis de los motores de Volkswagen.

Volkswagen

El grupo automovilístico alemán Volkswagen ha informado este martes de que cinco millones de vehículos de su marca principal Volkswagen están afectados en todo el mundo por la manipulación de cifras de emisiones contaminantes.

Ciertos modelos y algunos años de fabricación están equipados exclusivamente con el motor diesel EA 189. Estos modelos son por ejemplo el Golf de la sexta generación, el Passat de la séptima generación y la primera generación del Tiguan, según Volkswagen

Casi tres millones de unidades en Alemania

El ministro de Transportes de Alemania, Alexander Dobrindt, había explicado horas antes que en su país hay unos 2,8 millones de vehículos afectados por el escándalo de Volkswagen, que manipuló los datos de emisiones de gases contaminantes de varios modelos. En una comparecencia ante el Bundestag, Dobrindt confirmó que entre los vehículos manipulados se encuentran los turismos con el motor EA 189 de 1,6 litros y 2,0 litros, así como furgonetas con ese equipamiento. Además indicó que en la actualidad se está estudiando si también la versión de 1,2 litros de este motor podría estar afectada por el escándalo.

El ministro, que destacó que “no hay duda” de que se trata de “una manipulación técnica prohibida” e “ilegal”, subrayó que Volkswagen es “responsable” de reparar los “daños” ocasionados a los consumidores. Dobrindt recordó asimismo que ha puesto en marcha una comisión de investigación dentro de su ministerio para esclarecer el asunto y ha ordenado endurecer los controles tanto a los vehículos de empresas nacionales como a los de extranjeras.

Los expertos que componen la comisión de investigación viajaron el miércoles a Wolfsburgo, la sede central de Volkswagen en Alemania, por primera vez para obtener información de la empresa, que se ha mostrado dispuesta a cooperar, explicó el ministro. Dobrindt dijo también que contempla la posibilidad de realizar pruebas de emisiones de gases en carretera a los vehículos, frente a las actuales, que tienen lugar en bancos de pruebas.

En Francia, 1,07 millones

Por otro lado, este viernes el diario France Info también reveló que Volkswagen vendió en Francia casi 1,07 millones de vehículos diésel potencialmente equipados con el dispositivo de trucaje para falsear los resultados de las emisiones contaminantes. Los coches trucados comercializados en Francia entre 2009 y junio pasado fueron en concreto 1.068.796, indicó la emisora en base a los cálculos de la sociedad de análisis del sector Inovev.

En detalle, fueron 637.489 de la propia marca Volkswagen, 225.571 Audi, 111.681 Seat y 94.055 Skoda, todos ellos con motores de cuatro cilindros TDI de tipo EA189. Por años, el mercado francés absorbió 181.263 en 2009, 171.556 en 2010, 186.209 en 2011, 178.229 en 2012, 154.425 en 2013, 135.295 en 2014 y 61.819 en 2015. El motor en cuestión equipa una treintena de modelos de las cuatro marcas de Volkswagen y los modelos con el mayor número son el Golf y el Polo.

La ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, indicó este viernes que las pruebas aleatorias que ha encargado para verificar que los coches de los fabricantes franceses no llevan dispositivos de trucaje como los Volkswagen empezarán la semana próxima. Royal explicó a la emisora Europe 1 que los test los hará una comisión independiente sobre una muestra de un centenar de vehículos escogidos al azar y subrayó que los constructores franceses, PSA Peugeot Citroen y Renault, le han asegurado que no hay “ningún dispositivo de fraude” en sus automóviles.

“Tienen que probar que no hay ningún dispositivo de fraude que equipa sus coches, y yo les creo”, dijo, pero “hay que restablecer la confianza” y eso es lo que justifica estas pruebas, argumentó. La ministra señaló que el escándalo destapado en Volkswagen “es un fraude intolerable” para los compradores de los coches, que pagan mucho dinero por unos coches que no son como se anuncian, porque “la contaminación atmosférica es una plaga” y porque los coches presentados como “limpios” se benefician de subvenciones públicas.