AGENCIAS / VÍDEO: EP

  • El Frente Nacional se impondría en la primera vuelta con alrededor del 30% de los votos a Los Republicanos de centro-derecha de Sarkozy (27%).
  • El Partido Socialista obtendría un 23%, serían la tercera fuerza.
  • La participación ha sido del 50,5%, superior a la primera vuelta de 2010.
  • Marine Le Pen ha llamado a refrendar estos resultados en la segunda vuelta.
  • El Partido Socialista anuncia que se retirará en aquellas regiones controladas por el FN favoreciendo así a Sarkozy para la segunda vuelta.
  • Hay división: un candidato ya ha dicho que se niega a retirarse.

Marine Le Pen

El ultranacionalista Frente Nacional (FN) obtuvo el domingo con un porcentaje cercano al 30% una histórica e incontestable victoria en Francia en la primera vuelta de las elecciones regionales. Esto coloca por primera vez al partido a las puertas de hacerse con alguna de las regiones del país.

El partido de Marine Le Pen logró su resultado soñado —y anticipado por las encuestas—, al tiempo que asestó un duro golpe a la alianza de centro-derecha encabezada por Nicolas Sarkozy.  Capítulo aparte merece el batacazo sufrido por el Partido Socialista (PS), no por esperado menos doloroso, que se arriesga a perder gran parte de su cuota de poder en las regiones, que en la actualidad dominaba casi por completo.

Le Pen ha aclamado el “resultado magnífico” que ha obtenido su formación y ha pedido a los electores que se unan a su partido en la segunda vuelta, según ha informado ‘Le Figaro’. La líder del FN, que ha llegado líder en casi la mitad de las regiones que conformarán Francia a partir del próximo mes de enero, ha estimado que el resultado de esta primera vuelta demuestra que su formación estaba destinada a “lograr la unidad nacional”.

“Llamo a todos los electores que se sienten, ante todo, patriotas, a dar la espalda a esa clase política que les engaña y les invito a que, sea cual sea su voto de la primera vuelta, se una a nosotros el próximo domingo”, ha incidido.

División en la izquierda

La división en las listas de izquierda —los Verdes y el Frente de Izquierda concurrieron por separado— y la erosión del presidente François Hollande, que no podido ganar ni una sola cita electoral desde que fue elegido presidente en 2012, supusieron una losa insalvable para los socialistas.

Los grandes tenores de la ultraderecha, encabezados por la propia Le Pen, obtuvieron unos resultados demoledores allá donde se presentaron. Tanto la presidenta del partido como su sobrina y heredera política, Marion Maréchal-Le Pen, superaron el 40% de los votos en las regiones de Nord Pas de Calais Picardie y Provenza Alpes Costa Azul, respectivamente.

También consiguió un resultado histórico el número dos de Le Pen, Florian Philipot, que se alzó con cerca del 40% de los votos en Alsacia Lorena Champagne Ardenas. En total, el Frente Nacional fue, según las estimaciones, el partido más votado en seis de las trece regiones en que se divide el país tras la simplificación administrativa lanzada por Hollande (hasta ahora eran 22).

Los Republicanos de Sarkozy, aliados con los centristas de la UDI, fracasaron en su intento de ser la fuerza más votada, aunque quedan en buena disposición para hacerse con varias regiones en la segunda vuelta, a la que pasan todas las listas que han superado el 10%.

El PS se retira de las regiones donde arrasa el FN

Estos resultados han tenido ya los primeros efectos: el Partido Socialista (PS) se retirará de la segunda vuelta de las elecciones en aquellas regiones donde las listas de la izquierda no tengan posibilidades de ganar, anunció el primer secretario de la formación, Jean Christophe Cambadélis. De este modo, favorece a las candidaturas de Los Republicanos de Sarkozy para la segunda vuelta.

En particular, Cambadélis aludió a las regiones de Nord-Pas de Calais Picardie y de Provenza Alpes Costa Azul, donde la líder del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, y su sobrina, Marion Maréchal Le Pen, obtuvieron claras victorias con más del 40% de los votos.

Los comicios han tenido lugar tres semanas después de los trágicos atentados terroristas de París y en un momento en el que Hollande ha visto mejorar sus índices de popularidad en el país, lo que no le han servido para remontar en estas elecciones y quedarse como el tercer partido con más apoyos, mientras que la ultraderecha francesa ha logrado un resultado histórico.